La solemnidad de San Pedro y San Pablo: un llamado a la redicalidad
La conmemoración anual de los apóstoles Pedro y Pablo me llaman a mirar la radicalidad con la que encararon el seguimiento de Cristo.
Sólo una certeza apoyada en la experiencia es capaz de desatar un dinamismo de fecundidad tan grande y tan comprometido con la realidad. La radicalidad de estos apóstoles se apoya en la experiencia de que Cristo está presente, en la tarea cotidiana de reconoclerlo y en la ascesis de transitar el camino de la promesa animados por la confianza de que sólo el Señor llena nuestro corazón. El camino y la vida de estos hombres es lo más opuesto al moralismo, y por otro lado es lo más opuesto al espontaneísmo con el que se intenta reducir la educación en la actualidad.
Un experiencia que funda una certeza, de esto se trata en el inicio. Luego un trabajo permanente que se anima a verificar la inalterable Presencia del Señor, comenzando por el reconocimiento de que todo lo que existe está puesto por él, sin embargo, la experiencia de la Presencia del Misterio es experiencia del amor conmovido del Misterio por cada uno de nosotros. Esto genera, el fruto más maduro de la fe: la confianza y la pobreza: ponerse serenamente en manos del único que respeta nuestra libertad y nos ama. Todo este camino alcanza su corona en el martirio: se muere por amor, entregan la vida a Cristo, no al verdugo. Sencillamente, no pueden callar lo que han visto y oído, no pueden negar la evidencia de que el Señor está vivo llenándoles el corazón, porque sería como negarse a sí mismos. Un camino iluminado y fecundado por la fe, un camino de fe que generó todo un pueblo: el pueblo cristiano. Hoy esta generación, es para nosotros la certeza de que este es EL CAMINO. El lugar de la Presencia del Señor: La Iglesia un pueblo que nació del costado abierto de Cristo y que se multiplicó apoyado en la fe de los apóstoles. Feliz Día Benedicto XVI. Gracias por ser nuestro Padre y Pastor.
Gracias Walter por esta "reflexión-indicación" para vivir este día y todos los días, haciendo memoria de lo más querido por mi: Cristo y su presencia en mi historia y en la historia.
ResponderEliminarEl Señor llena nuestro corazon. La invitacion esta hecha . Imitemos a estos apostoles. La radicalidad de seguir a Cristo es determinante para tener la certeza de que Cristo está presente en el diario vivir, en el trabajo, en la familia, en los amigos, en nuestros padres.
ResponderEliminar