Viveza criolla II
Históricamente nuestra sociedad argentina siempre ha afrontado los problemas con dos falacias que son las caras de una misma moneda: el creer que los problemas vienen de afuera y que no tenemos nada que ver, la otra que la culpa siempre es de los demás. Esta manera de ver la realidad no sólo está relacionada con la manera de encarara cuestiones políticas, económicas, o sociales, sino que está metida hasta en las fibras más íntimas de nuestra cotidianeidad: los problemas vienen de afuera y la culpa es de los demás. Para sintetizarlo con un personaje del imaginario popular: la culpa de todo lo que pasa la tiene mi suegra. Así de ingenuamente, se resuelven situaciones o se encuentra la excusa para no atacar el problema de fondo. Y pobre suegra, pero se liga todo el chubasco, como si la familia la hiciera ella, y cuando fuere así, dónde está la libertad del resto. La metáfora de la suegra (como todos sabrán yo no tengo suegra - sí espiritualmente es Santa María Virgen Madre de la Iglesia c...