Cada cosa en su lugar
Sólo un milagro puede evitar que Marcó Del Pont haga un desastre
Martín Kanenguiser
LA NACION
Segundo del Banco Central (BCRA) entre 1996 y 2001, durante la presidencia de Pedro Pou, Martín Lagos afirmó que "sólo un milagro" evitará que la nueva presidenta de la entidad, Mercedes Marcó del Pont, "haga un desastre" en su gestión, aunque tampoco tuvo una mirada condescendiente con el antecesor, Martín Redrado. "Si el presidente de la Nación le pierde la confianza al presidente del BCRA, éste se tiene que ir", opinó.
En una entrevista con LA NACION, Lagos criticó además el posible uso de reservas para pagar la deuda por parte de un gobierno "groseramente inflacionario".
-¿Qué opina de la designación de Marcó del Pont?
-Creo que sólo un milagro puede evitar que Marcó del Pont haga un desastre.
-¿Sería conveniente que se usaran las reservas para financiar proyectos de infraestructura?
-De ninguna manera. La autoridad monetaria tiene que tener muy pocas funciones, concentradas en la estabilidad de precios y en la regulación y supervisión de la solvencia y liquidez de los bancos. No puede tener que ver con un banco de préstamos a largo plazo a empresas comerciales.
-¿Qué coincidencias hay entre las salidas de Pou y Redrado?
-Hay un mismo telón de fondo, que es la necesidad del Tesoro de encontrar financiamiento en un marco complicado. Pero el contexto económico es diferente porque la situación de solvencia no es tan mala como en 2001, aunque ahora hay un problema de desconfianza en las autoridades.
-Pero había dudas entonces también por el rumbo político...
-Sí, es verdad, estaba la enorme recesión y la caída de la recaudación, pero también se veía cierta incapacidad en De la Rúa y Cavallo. Ahora la duda es por los constantes cambios de este gobierno: primero confiscó los fondos de pensión, ahora las reservas del Banco Central. Y la duda es la voluntad de pago.
"Parece un capricho"
-Justamente el Gobierno justifica estas medidas como señales de su voluntad de pago
-Sí, es verdad, pero parece un capricho: un día anuncian el pago al Club de París y después lo dejan en la nada. Ahora con el Fondo del Bicentenario tampoco se sabe qué pasará, porque no les importa el valor del crédito. Quedó demostrado con el escándalo de las estadísticas, cuando comenzaron a sufrir una fuerte suba en la tasa de interés del país.
- ¿Observa diferencias en el procedimiento para echar a Pou y a Redrado?
-En 1999, el radicalismo ya empezó a generar malestar contra Pou, acusándolo de promover la fuga de divisas y de lavar dinero. Nunca la UCR tuvo respeto por la autonomía del BCRA. Y luego se suma Cavallo, que quería que se relajaran las normas para que el Central le comprara más títulos al Tesoro, como ahora.
-Allí Cavallo le pidió a De la Rúa que echara a Pou.
-Se conjugaron el deseo de Cavallo de removerlo, la terquedad de Pou -como Redrado- de no renunciar y el Congreso, que no necesitó mucho aliento para producir un informe lapidario en su contra. En cualquier caso, si el presidente de la Nación le pierde confianza al presidente del BCRA, éste se tiene que ir.
-¿Cree que el impacto de ambas remociones puede ser similar?
-No, porque De la Rúa y Cavallo no querían dejar caer la convertibilidad, aunque el ministro luego introdujo modificaciones que el mercado percibió como una manipulación.
Pero cuidado, que la corrida bancaria no se produjo de inmediato, sino dos meses después de la salida de Pou; fue en junio, cuando se terminaron los recursos fiscales. Y ahora va a tardar también; la señal igualmente es grave, porque en algún momento la demanda de pesos se va a debilitar.
-Pero ¿prevé otra corrida?
-Ahora no hay lugar para una corrida porque hay poca plata en los bancos y hay control cambiario. Habrá algo de dolarización de los depósitos y no veo un gran riesgo de inflación, a menos que la desconfianza se dispare y obligue al Gobierno a devaluar hasta los cuatro pesos y medio. La otra consecuencia posible es que se contraiga el crédito.
-¿Qué le parece en sí mismo el pago de deuda con reservas?
-El uso de reservas no es un sacrilegio si lo hace un gobierno que genera confianza. En todo el mundo, hay muchos medios de pago para financiar al Tesoro. Si el Banco Central tuviera un directorio prudente y no hubiera un energúmeno como Néstor Kirchner, nadie temería que esto se convierta en una grosería.
Martín Kanenguiser
LA NACION
Segundo del Banco Central (BCRA) entre 1996 y 2001, durante la presidencia de Pedro Pou, Martín Lagos afirmó que "sólo un milagro" evitará que la nueva presidenta de la entidad, Mercedes Marcó del Pont, "haga un desastre" en su gestión, aunque tampoco tuvo una mirada condescendiente con el antecesor, Martín Redrado. "Si el presidente de la Nación le pierde la confianza al presidente del BCRA, éste se tiene que ir", opinó.
En una entrevista con LA NACION, Lagos criticó además el posible uso de reservas para pagar la deuda por parte de un gobierno "groseramente inflacionario".
-¿Qué opina de la designación de Marcó del Pont?
-Creo que sólo un milagro puede evitar que Marcó del Pont haga un desastre.
-¿Sería conveniente que se usaran las reservas para financiar proyectos de infraestructura?
-De ninguna manera. La autoridad monetaria tiene que tener muy pocas funciones, concentradas en la estabilidad de precios y en la regulación y supervisión de la solvencia y liquidez de los bancos. No puede tener que ver con un banco de préstamos a largo plazo a empresas comerciales.
-¿Qué coincidencias hay entre las salidas de Pou y Redrado?
-Hay un mismo telón de fondo, que es la necesidad del Tesoro de encontrar financiamiento en un marco complicado. Pero el contexto económico es diferente porque la situación de solvencia no es tan mala como en 2001, aunque ahora hay un problema de desconfianza en las autoridades.
-Pero había dudas entonces también por el rumbo político...
-Sí, es verdad, estaba la enorme recesión y la caída de la recaudación, pero también se veía cierta incapacidad en De la Rúa y Cavallo. Ahora la duda es por los constantes cambios de este gobierno: primero confiscó los fondos de pensión, ahora las reservas del Banco Central. Y la duda es la voluntad de pago.
"Parece un capricho"
-Justamente el Gobierno justifica estas medidas como señales de su voluntad de pago
-Sí, es verdad, pero parece un capricho: un día anuncian el pago al Club de París y después lo dejan en la nada. Ahora con el Fondo del Bicentenario tampoco se sabe qué pasará, porque no les importa el valor del crédito. Quedó demostrado con el escándalo de las estadísticas, cuando comenzaron a sufrir una fuerte suba en la tasa de interés del país.
- ¿Observa diferencias en el procedimiento para echar a Pou y a Redrado?
-En 1999, el radicalismo ya empezó a generar malestar contra Pou, acusándolo de promover la fuga de divisas y de lavar dinero. Nunca la UCR tuvo respeto por la autonomía del BCRA. Y luego se suma Cavallo, que quería que se relajaran las normas para que el Central le comprara más títulos al Tesoro, como ahora.
-Allí Cavallo le pidió a De la Rúa que echara a Pou.
-Se conjugaron el deseo de Cavallo de removerlo, la terquedad de Pou -como Redrado- de no renunciar y el Congreso, que no necesitó mucho aliento para producir un informe lapidario en su contra. En cualquier caso, si el presidente de la Nación le pierde confianza al presidente del BCRA, éste se tiene que ir.
-¿Cree que el impacto de ambas remociones puede ser similar?
-No, porque De la Rúa y Cavallo no querían dejar caer la convertibilidad, aunque el ministro luego introdujo modificaciones que el mercado percibió como una manipulación.
Pero cuidado, que la corrida bancaria no se produjo de inmediato, sino dos meses después de la salida de Pou; fue en junio, cuando se terminaron los recursos fiscales. Y ahora va a tardar también; la señal igualmente es grave, porque en algún momento la demanda de pesos se va a debilitar.
-Pero ¿prevé otra corrida?
-Ahora no hay lugar para una corrida porque hay poca plata en los bancos y hay control cambiario. Habrá algo de dolarización de los depósitos y no veo un gran riesgo de inflación, a menos que la desconfianza se dispare y obligue al Gobierno a devaluar hasta los cuatro pesos y medio. La otra consecuencia posible es que se contraiga el crédito.
-¿Qué le parece en sí mismo el pago de deuda con reservas?
-El uso de reservas no es un sacrilegio si lo hace un gobierno que genera confianza. En todo el mundo, hay muchos medios de pago para financiar al Tesoro. Si el Banco Central tuviera un directorio prudente y no hubiera un energúmeno como Néstor Kirchner, nadie temería que esto se convierta en una grosería.
Acción conjunta Forum Libertas-E-Cristians.
ResponderEliminar¡Sacerdotes, ánimo! Os necesitamos
Sacerdotes ánimo. Os necesitamos. Confiamos en vosotros. Os confiamos a nuestros hijos. Existe una campaña que quiere presentar como normal lo que son hechos excepcionales acumulados a lo largo del tiempo, manipulando datos y sucesos. La verdad siempre se impone. Por eso pedimos ánimo y renovamos nnuestra confianza en todos vosotros y en nuestro pastor Benedicto XVI.
Este mensaje o cualquier otro parecido que compongas, hazlo llegar a cuantos sacerdotes y parroquias tengas a tu alcance. Difúndelo además, para que amigos y familiares hagan lo mismo. Si te mueves en las distintas redes sociales aprovecha para difundirlo.
Si conoces otras lenguas, tradúcelo y recréalo, y difúndelo. Que una ola de confianza en nuestros sacerdotes y en el Papa llene el mundo.